Orígenes y evolución del Chanoyu
Aunque la costumbre de beber té en polvo llegó a Japón desde China con los monjes budistas zen en el siglo XII (gracias a figuras como Eisai), fue en Japón donde la preparación del matcha se transformó en una elaborada forma de arte y disciplina espiritual. Durante los siglos XV y XVI, el maestro de té Sen no Rikyū (1522-1591) codificó los principios y la estética del Chanoyu, elevándolo a la forma que conocemos hoy.
Rikyū enfatizó los principios del Wabi-Sabi, una estética japonesa que valora la belleza de lo imperfecto, lo impermanente y lo incompleto, y los principios del budismo zen, incorporando la simplicidad, la naturalidad y la atención plena en cada aspecto del ritual.

